Archivado en: La verdad en esencia.
Desde los albores de nuestra civilización, hemos tenido la necesidad de intercambiar productos por otros. Primero fue a través del trueque, luego vino el dinero.

La riqueza de un país se aprecia con las cantidades de oro que tiene en sus reservas.

Las compañías y empresas expresan su valor mobiliario, inmobiliario, infraestructuras y personal a través de la bolsa. Es decir, todo lo que una empresa vale se reparte en acciones que pasan a engrosar la bolsa de un país.
La bolsa es intangible. Que suba o baje una empresa por si se compra o se vende las acciones de dicha empresa es, para mi modo de ver, una merienda de negros.
De acuerdo que las empresas pasan auditorias económicas, que se hacen públicas, para promediar el valor de esa empresa, pero se especula demasiado y los valores no son reales.
En la bolsa se juega con materias primas, pero ¿ Para qué sirve el oro de los países? ¿ Cómo es posible que se mezclen materias primas, acciones y oro en una misma bolsa, con el añadido aliciente de incorporar a la mezcla, monedas varias de diferentes países con diferentes valías?.

La bolsa, en este estado, no puede funcionar nunca. O se unifica todo y se juega por separado con los diferentes valores a una única moneda, o siempre van a haber grandes perdedores que no entienden las reglas de los que las marcaron. Los países dominantes, los que ingeniaron la bolsa para enriquecerse han descubierto en estos tiempos que el tiro les ha podido salir por la culata.
Lo que ellos valoran, como son los productos intangibles, como pueda ser el nombre de una marca conocida, con un valor determinado, no es muy correcto. Eso no se puede valorar así como así. Muchos opinan que se les añade un valor (a algo que materialmente no lo tiene), se trapichea con él en diferentes países y con diferentes monedas, y voila! Crean champagne.
Dejemos de creer en todo lo que nos dicen y pensemos con frialdad. Los países deberían valorarse por su poder y sus posesiones materiales, así como por sus infraestructuras. Además, ese oro no les pertenece, ya que se ha estado mangando durante toda la historia a Sudamérica, así como a África. Esas riquezas no les pertenecen.
Pongamos un caso. Me referiré a España que es mi madre patria. Su moneda es el Euro. Sus riquezas son la agricultura, la pesca, algo de industria y el valor humano de los trabajadores. Virtualmente estos trabajadores no entran en bolsa, y son un valor muy importante. Se trata de mano de obra barata para Europa. Este aspecto debería ser valorado, no pagando más, sino que si se trabaja se debe de considerar como un valor más a integrar en la bolsa.
En la bolsa, no se puede hacer una macedonia de frutas con los valores de todos los elementos valorables. Si tratamos de petróleo, la bolsa debería ser únicamente de petróleo. Si hablamos de oro, o piedras preciosas (que en definitiva son rocas. Unas más validas que otras), se debería de realizar un mercado exclusivo para ello.
La bolsa está infectada de chanchullos y otros artificios para que unos pocos se lleven el dinero, que es de lo que se trata. Ahora se está destapando la caja de Pandora, y los desfalcos son constantes y sonados.
El planeta se muere con la bolsa, hay que ingeniárselas para conseguir que este desajuste se reajuste. Una ardua labor sin una moneda y una bolsa única para cada cosa.
Los valores de cada país se deberían de registrar como créditos. Cada país tendrá sus créditos conforme a sus riquezas. Basta de engaños y de subidas y bajadas de la bolsa (más bajadas que subidas).
Organización es lo que pido para este mundo desorganizado.
Un saludo para la magnífica escritora de este artículo, nuevamente Marisa, nuestro más profundo agradecimiento.
Archivado en: La verdad en esencia.
Estamos imbuidos en un maremagno de informaciones mediáticas a cerca del desastre financiero que nos ocupa a todos los hogares, no solo españoles, sino mundiales.

crisis
La crisis en la que estamos inmersos no es sólo una mala gestión hipotecaria de los EEUU (eso es sólo la punta del iceberg), sino la mala gestión general que los países, los gobiernos, las organizaciones institucionales de los organismos gestores de la economía global, además se trata de un conflicto generacional, cultural y, por que no, existencial.
Mi primera noticia de la burbuja económica fue en el 2003, cuando mi profesor de economía financiera nos introdujo en cómo estaba la situación actual.
Este gran profesor, había trabajado en su juventud en un gran banco. Había estudiado CC económicas y trabajó para un gran banco español, no diré nombres, puesto que en la situación en la que estamos no viene al caso.
Todo comenzó bien para él, pero conforme iba adquiriendo conocimientos en su trabajo, se iba desencantando más y más de su labor como contable. Los números, esos grandes desconocidos para mi, le bailaban aunque realizara sus operaciones varias veces para cerciorase de que hacía lo correcto. Pero siempre había descuadres.
No nos dijo porque, pero dejó de trabajar en el banco. Se veían cosas que no iban con su ética. Hablamos de dinero negro. Se ve, y se deja pasar.

Hay fisuras en el sistema económico e informático, como hay descuadres en la bolsa, que la están doblegando. Si la informática no funciona, porque le tiemblan lo 0 y 1, la economía tampoco. No seamos inconscientes. Una economía internacional no se hace mas que con una moneda. Todos deberíamos tener esa moneda como derecho al nacer, para una vivienda familiar o individual digna. Las constructoras deberían ser estatales, y procurar por una vivienda digna por familia o para personas solas, que no decidan tener familia. En este caso, sería a partir de los 18 años. Trabajo público es lo que queremos, contribuimos al estado, y el estado nos debe dar trabajo de acorde a nuestras características. No se puede consentir que miles de familias españolas, europeas o americanas hayan perdido tanto en tan poco. Se han quedado sin casa, y viven Dios sabe como, y nunca se sabe cuando te puede tocar a ti.
Esta situación se alarga cada día, hay que encontrar una solución a esta. Tanto cambiar monedas se genera los números ínfimos, que no se usan, pero que están ahí, y eso luego sube. Recordad, contables que me oigáis. Los ordenadores suman y suman y suman, y recordad que un ordenador es una calculadora con memoria. Son un arma de doble filo. Y esos virus informáticos están destrozando cada día nuestros ordenadores. Habrá que encontrar una solución a esta crisis.

Los errores son comunes en todas las modalidades humanas, pero en temas económicos, nos llevamos la palma. No digo que se haya hecho de una manera consciente, pero si que he malpensado algunas veces. Esos errores, fallos del sistema deben ser destruidos y no ignorados. Para que exista un comercio justo, debe de existir una única moneda con la que transferir en todos los países. Hay que perseguir las mezclas de dinero blanco y dinero negro. Recordad que el dinero negro también es “legal”, ya que su uso es cotidiano y es con lo que se pagan los gastos de muchísimas familias mundiales, Los trabajos “extras” nos lo reporta, y es que para salir a flote en esta sociedad, no sólo puedes con el dinero blanco, hay que tener otro trabajo que compatilice al otro. Los créditos de valor no deberían ser el oro, sino todo lo que en un país esté tasado legalmente y le de valor mercantil. Así es como debería valorarse la riqueza de un país. Infraestructura, mobiliario, alimentación, etc., y no la cantidad de oro que tenemos en el arca. Eso me parece ya prehistórico. Hay que modernizar la economía, y para mantener el librecambismo internacional, hay que crear los mismos aranceles para todos así como las mismas restricciones. Cada uno comercia con quien quiere y le reporta beneficio, pero no, porque esté en la OTAN, voy a dejar de comerciar con quien me puede comprar producto y va a generar riqueza para mi país, que esté en conflicto con algún componente de la OTAN misma. Es necesario exigir un liberalismo puro y verdadero, y eso sí, aconsejo, a todo usuario normal de Euro, que intente vender siempre en Euro, que no use otra moneda que no sea esta para transferir, y que sus precios sólo se liquiden con esta moneda por ahora, hasta que otra internacional la sustituya.
Si pagáramos en $, daríamos mayor valor a esta moneda, y eso no nos interesa en este momento presente.
Exigid también a las empresas a las que vayáis a vender, que tengan sus cuentas, así como sus auditorias contables al día. Si una empresa no pasa esas auditorias, intentad no percibir dinero de estás, pues desde los mismos bancos, se manda el dinero negro al extranjero. Esta es una manera de limpiar el dinero negro. Luchad en esta batalla a favor del Euro, porque ahora mismo, somos muchos los que usamos el Euro, y ningún país quiere perder su hegemonía monetaria. Yo soy europea y apuesto por Europa y lo que me influye e interesa.
Solo pido una casa, ya me buscaré yo la vida para vivirla, pero eso sí, en liberalismo económico bien llevado y usando una única moneda para todos, la bolsa se mantiene pero con otras reglas renovadas, y el petróleo, que suba y que baje, que ese será de un tema del que hablaremos en otro momento.
Este artículo ha sido escrito por Marisa, nuestra gran colaboradora, desde jesusmorales.es te damos nuevamente las gracias, un fuerte abrazo y a seguir así!.
Archivado en: La verdad en esencia.
Hoy, en la televisión he visto un anuncio que estaba a favor de comprar marcas. Para los poco familiarizados con el tema, les diré que hay dos tipos de productos en el mercado:
1/ Productos de marca.

2/ Productos de marca “blanca”.

Los primeros son productos que tienen un nombre conocido. Adquieren un precio en el mercado superior a los productos de marca “blanca”. Relacionan la calidad de su producto con su precio más elevado. Todos los países de la UE pasan controles de sanidad en todas las empresas, muchas tienen el distintivo de la Q de calidad, y se han unido igualmente al club de la marca “blanca”. Es decir, producen sus productos de marca conocida, y a la vez fabrican para vender, como marca “blanca”, a un precio más asequible para el consumidor.
Los denominados productos marca “blanca”, son denominados así porque provienen de fábricas que producen al por mayor un producto sin denominación conocida. El nombre del producto no es importante, lo importante es lo que contiene su envase. He de decir en su contra, que algunos envases son poco resistentes (ahorran en el embalaje del producto, y esto es poco atractivo para el comprador, que quiere que venga todo en perfectas condiciones). Otras empresas conocidas, fabrican, como ya he dicho antes, marca “blanca”, que, aunque no les da publicidad, si les reporta beneficios.
Seré sincera. Yo compro alguna marca “blanca”, y alguna marca original.
El anuncio que he visto en la tele, animando al público a consumir marcas originales, me parece gracioso.
Vale que tu marca tiene prestigio, pero ponla más barata y así seguro que te la compraré a ti. La calidad no tiene un precio en la sociedad actual en la que vivimos. La calidad es una necesidad de primera mano. Las marcas blancas tienen que pasar por los mismos controles sanitarios. Probablemente muchas no tengan el distintivo de algún organismo que las normalice en cuanto a calidad, pero los controles que todos los europeos tenemos que pasar para que nuestras empresas sigan hacia delante, son periódicos, y si no se están haciendo, deberían hacerse. Y si no es así, debería haber un consejo que regule esto, que controle a las empresas periódicamente, además de la calidad del producto.
Los organismos normalizadores de la calidad (como pueda ser AENOR, ISO, etc) también tienen sus agujeros negros, no lo contemplan todo. No pueden saberlo todo de una empresa en tres días que puede durar una auditoria aproximadamente. Otras veces se pasan por alto algunos detalles muy importantes por conveniencias con la empresa, yo te doy la Q de calidad, me das nombre, y además cobraré por ello.
Me vengo a referir, a que hay muchos puntos oscuros, tanto en marcas blancas como en conocidas.
Compra lo que tu bolsillo te permita, y date un capricho de vez en cuando; ésta es la solución para pasar la crisis con ilusión.
Artículo escrito por Marisa, desde jesusmorales.es te mandamos las gracias por tu valiosa colaboración.
Archivado en: La verdad en esencia. | Etiquetas: entrada, jesus, morales, primera, weblog
Bienvenidos todos y todas al nuevo weblog, aquí encontraréis cosas muy interesantes acerca de la vida misma.
No te lo pierdas!!.